Versículos por estado de ánimo · Duelo
Versículos de la Biblia para el duelo y la pérdida
Después de perder a alguien que importaba, el tiempo se parte en un antes y un después. La vida de los demás sigue, pero tú te quedas atascado en algún lugar, y una cosa pequeña —un olor, una canción— lo hace volver todo de golpe. La añoranza no tiene horario ni sigue las etapas ordenadas de nadie.
Aquí hay nueve pasajes de la Biblia sobre el duelo y la pérdida. No te apuran a seguir adelante ni dicen que el tiempo lo curará sin más. Acompañan la añoranza, versículo a versículo.
Lo que la Biblia dice sobre el duelo
Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.
1 Tesalonicenses 4:13-14
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.
Apocalipsis 21:4
Destruirá á la muerte para siempre; y enjugará el Señor toda lágrima de todos los rostros: y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra: porque Jehová lo ha dicho.
Isaías 25:8
Estimada es en los ojos de Jehová la muerte de sus santos.
Salmo 116:15
Que si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ó que vivamos, ó que muramos, del Señor somos.
Romanos 14:8
PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos.
2 Corintios 5:1
Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Salmo 90:12
Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Juan 11:25-26
En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros. Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Juan 14:2-3